miércoles, 22 de julio de 2015

Mpreg y ciencia.

Nota: El siguiente artículo es meramente informativo, sin interés alguno en desanimar a ningún escritor de mpreg, es más, intenta dar una explicación del cómo puede explicarse aplicando algo de ciencia a la ficción (así como suele hacerse en muchas tramas) para evitarse el tedioso problema del que se agarran las personas de mente cerrada de "pero si esto no es posible" olvidando que en la ficción todo es posible. En vista de que existen personas cuyos procesos mentales son algo deficientes y no parecen entender la idea de esto, ruego abstenerse a todos aquellos que crean que la ficción tiene un límite, que no gusten del tema (y no aprenden lo básico de respeto) o necesitan atención y la buscan mediante mensajes anónimos (favor exigirle atención a sus padres, no a mi). Para los demás, adelante :) 

A lo largo de mis años, tanto como fan del homoerotismo, escritora y médico han surgido preguntas en torno a un tema que hoy en día, en el mundo del fanfiction cobra fuerza: el Mpreg.

Alfred y Arthur con su pequeño hijo.
Empecemos por lo básico, ¿Qué es el mpreg? Simple, viene del acrónimo de M por Male (masculino) y Preg de Pregnancy (embarazo). Antes de que muchos hagan una mueca de asco, ruego a quienes leen esto que en caso de herir susceptibilidades, cierren la página y continúen con lo que hacían. Inevitablemente, es un tema que mueve una parte subconsciente en muchos que salta por encima del "sigue con lo tuyo" y los invita, muchas veces, a iniciar una guerra. 

Personalmente, el género me gusta dentro de lo que implica la nueva vida, el nuevo reto al que se enfrenta una pareja y cuidar a un hijo. Así de sencillo. Lo he escrito y conozco tanto a las personas que les gusta como a las que opinan -de forma muy cerrada y hasta vulgar- "¿cómo los hacen parir si para eso sólo sirve la pinche vagina?" (Estas personas deberían revisar un poco sobre sexualidad, género e identidad sexual y dejar de portarse como lo hacían las personas que hace 80 años atrás veían a un homosexual).

Lo siguiente ha sido planteado con el debido respeto y con ganas de orientar a quienes escriben de este género e informar a quienes no lo conocen. Se espera el mismo respeto.

¿Por qué nos gusta el mpreg? Simple, se trata de nuestra pareja favorita (una proyección de imagen paterna fuerte -seme- y un segundo referente asociado a la imagen materna -uke- con un bebé en brazos. Así de sencillo.)



El Mpreg forma parte de una fantasía que si bien ha sido alimentada por un boom de fanfics e historias, también merecía un comentario que nos hiciera pensar, y era éste: ¿Cuáles son los efectos verdaderos en un hombre embarazado? 

Sí, me lo preguntan frecuentemente como médico, a veces escritoras, otras veces personas con mucha curiosidad e imaginación. Es un asunto complicado y hasta parecería que el cuerpo busca cierto ánimo en desanimarnos a quienes gustamos del género, simplemente hay cosas reales y otras que no. Pero bueno, ficción es ficción y aunque intento aquí darle un aproximado a la realidad de lo que podría pasar, sigue siendo ficción.



Iniciemos entonces.

Resulta que un día, nuestro seme y uke favoritos se ponen un poco cariñosos y no saben que luego de mucho amor, un pequeño milagro (?) ocurre. Mientras duermen abrazados pensando en cómo todo empezó con un primer beso, algo cambia dentro del lindo uke. 



Breve clase de genética - ginecología: A falta de un segundo cromosoma X que permita al hombre segregar las hormonas que le permitirían mantener viable la vida que se forma dentro de él, empecemos por el simple hecho de que éste no cuenta con un útero. Si tuviésemos que defendernos haciendo que el mpreg sea creíble, hablaríamos de un posible terreno o espacio reproductor hallado por fuera de los intestinos. Se han visto embarazos abdominales en mujeres, considerándose aún un milagro que éstos sean viables. En caso de contar con dicho “escape” del intestino grueso al espacio abdominal, tendríamos un pobre sujeto con el intestino perforado por el cual las bacterias filtrarían hacia el peritoneo y moriría en cuestión de horas por una falla multiorgánica sistémica.

Si acaso el individuo por algún motivo naciese con un órgano hueco con las células capaces de fecundar y además proporcionarle un espacio vital al niño en formación, dicho individuo sufrirá en principio la consecuencia de sus actos. El cuerpo reaccionaría frente al embrión como reacciona ante un cuerpo extraño, provocando una inflamación local. Esto daría lugar a múltiples abortos espontáneos y para evitarlo el sujeto debe ser desensiblizado. ¿Cómo?, exponiéndose constantemente a las células sexuales de su pareja (sí, como querían escucharlo, tener mucha acción con su seme) y recibiendo un tratamiento de supresión.

Obviamente, cuando venga la noticia, nadie va a créerselo. Si tenemos un seme amoroso, estará feliz por esto y buscará proteger a su uke. 
Una vez implantado el embrión en su cuerpo, viene el difícil proceso de adaptación a la vida intrauterina –si puede llamarse así-. Como todos, a un principio, el embrión no se haría notar. 

Lo divertido sobrevendría 3 meses más tarde, cuando este embrión expuesto a la testosterona natural de su padre empiece a crecer un poco más en contraposición a los músculos abdominales que, al ser más fuertes por constitución en los hombres, intentarían limitar su crecimiento antes que formar una panza de embarazo. Por lo tanto, el tiempo de incubación pasaría a reducirse de los 9 meses o 40 semanas establecidas a sólo 7 o incluso 6 meses y medio, dejándonos un niño débil con escaso desarrollo pulmonar el cual está confinado a nacer y pasar un tiempo en una incubadora.

Fotografía de un recién nacido de 6 1/2meses.
Neonatología - Hospital Materno Infantil.
Mietras transcurre el embarazo, el hombre deberá recibir terapia hormonal sustitutiva que buscará limitar las hormonas masculinas tanto como pueda y aumentar las femeninas (vayan a saberlo, todos tenemos de ambas hormonas, predominando en distinta cantidad). Por dicho tratamiento, la voz cambiaría a un tono más suave, la piel se volvería más fina, formaría curvas en determinadas áreas como la cadera (si, un lindo uke con el trasero redondito) y se vería por demás afeminado. Nada mal, es ahora cuando vienen los efectos adversos:

·        - Ginecomastia (crecimiento de las mamas y posible producción de leche en éstas) que si bien no es muy marcada, tampoco resultaría aceptable para quienes lo vean ni mucho menos agradable a la vista.
·        - Contaría con frecuentes cambios humorales debido al desequilibrio hormonal. Nada extraño que luego requiera tratamientos antidepresivos o inclusive, antipsicóticos.
·       - Inevitable: engordar.

Nuestro pobre y adorable uke viviría un confinamiento de varios meses puesto que su cuerpo buscaría la mínima excusa para expulsar al embrión. Se verá incluso sometido a terapia con oxitocina, hormona natural en la mujer relacionada con el instinto maternal (de ahí que las mujeres nos sentimos inevitablemente atraídas por bebés, animales pequeños, ideas románticas, etc) que si no se halla en el cuerpo de una persona embarazada, ésta incluso sentirá deseos de deshacerse de su bebé.

No olvidemos las noches en las que la pancita le impide dormir y respirar además de las frecuentes visitas al baño por compresión del saco gestacional a la vejiga.

Por otra parte, por las mismas hormonas puede pasar una de dos: Que el uke sienta mayor deseo sexual hacia su seme o que éste quede anulado. Es más probable la primera y no, en su caso no habría riesgo de inducir a un parto, más bien el semen de su pareja serviría para desensibilizarlo y llevar mejor el embarazo.



Durante el embarazo, la pancita del uke estaría restringida para crecer por lo que no podría desarrollar una panza enorme, además de que sentiría, día a día y fibra por fibra cómo su abdomen es distendido por el aumento de líquido amniótico. Al contar con un  espacio reducido, el bebito se esforzaría por compensar su poco espacio pateando y moviéndose más de lo debido.



Una vez llegado el momento, luego del largo y tormentoso calvario de cargar con su nueva vida, el lindo uke siente el aviso. Empezando por un dolor que inicia en la parte superior del abdomen e irradia por este, el pequeño uke sentirá que ya llega la hora.

Es aquí cuando muchas personas pecan en la ficción: un hombre NO puede alumbrar por el ano. NO, NO, NO Y NO. ¿Por qué? Tomemos en cuenta que ese niño que viene al mundo no cuenta con las defensas necesarias para enfrentarse a los organismos mínimamente patógenos de éste, mucho menos podrá enfrentarse a las terribles Escherichias, Sallmonellas, Shigellas y demás fauna de su madre (por eso en ginecología se guarda estricto cuidado y limpieza de la zona perineal en el momento del parto). ¿Imaginan a un pobre niño corriendo por el caño, literalmente? No, el pobre niño moriría por lo mismo mencionado antes en el uke: SEPSIS, falla multiorgánica sistémica, shock séptico. Sólo en unas horas.


Segundo, si esto sucediese, el esfínter anal NO está hecho para abrirse tanto como la cabeza de un bebé (entre 7.5 cm a 9.5 cm de circunferencia) pase por este. Por sobre estimulación parasimpática, el uke moriría a causa de un paro cardiaco si es que no se desgarra el ano y luego de padecer una terrible úlcera de Furnier (googlear si desean traumarse) vendría el deceso. A todo esto, la pelvis masculina NO está hecha para un parto, incluso en mujeres que cuentan con “pelvis de tipo androide” cuya disposición de los huesos hace que éste canal sea demasiado estrecho para el bebé se opta por una limpia cesárea.

Ahora tenemos a un uke con el cuerpo hecho tiras y un lindo y rosado bebito esperando por sus padres en una incubadora de neonatología intensiva, donde recibirá dosis de corticoesteroides para que esos pulmones sean capaces de respirar por su cuenta y deberá mantenerse en estricta vigilancia hasta que sus padres puedan llevárselo para iniciar su vida como una familia.



A todo esto cabe recordar que, al tratarse de un paso enorme e inesperado por la pareja, pueden darse diversas situaciones: sobreprotección o dejadez por parte del padre y extremo temor o inmenso amor a su pequeño por parte de su madre. 

El resto de la historia, se lo dejo a ustedes ;)


Créditos de las imágenes y demás: 

A sus respectivos autores. 

Esta entrada es parte del "Breve Manual del Yaoi"- Vero Vortex. ©
Próximamente en Wattpad.

13 comentarios:

  1. Una gran fuente de información, guardaré esta entrada para mis proximas historias

    Muchas Gracias y en verdad es lo mas parecido a la realidad que he leido.

    Una pregunta, en un embarazo real ¿La madre puede llegar a querer dañar a su bebe?
    Es que he leido fanfics heteros que dicen eso y no se si es real

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    1. Es posible y de hecho está relacionado con probable disminución de oxcitocina en el cerebro por lo que éste ve al niño con recelo y como "parásito". Han habido casos documentados de madres "filicidas" y esto puede estar relacionado también a una fuerte depresión o posible psicopatía.

      http://escritoconsangre1.blogspot.com/2009/01/susan-smith-filicida.html
      http://escritoconsangre1.blogspot.com/2010/05/klara-mauerova-y-barbora-skrlova.html

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    2. Jamas pense que La Huerfana era basada en historia real

      Me dio cosa esas tipas, yo digo que hasta el vecino se traumo. Gracias por la información

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  2. Hola Mariel, primero agradecerte y felicitarte por tan buen artículo, es muy bueno y fácil de entender, y seguramente será útil al momento de escribir un fanfic mpreg especialmente para quienes empiezan. Soy administradora de un grupo que se dedica enteramente al mpreg, así que voy a compartir tu trabajo. Contarte que también vivo en Bolivia ¡sorpresa! quizás podamos conversar luego, un abrazo!

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    1. *o* genial! Me es tan dificil encontrar gente aqui en Bolivia. De donde eres? Yo soy de cbba. Saludos :)

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    2. También a mí me resulta muy difícil encontrar compatriotas ^^ ¡sorpresa de nuevo! soy de La Paz, pero actualmente vivo en Cbba. Espero nos llevemos bien y conversemos no sólo de escritura, también de manualidades, que al parecer es otro tema que tenemos en común. ¡Felíz día de la amistad!

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    3. *o* te cuento que estoy organizando un encuentro de escritores Yaoi, admins y demás de aquí de Cbba el domingo 2 de agosto, irá el admin de Fuwa Fuwa translations, una admin de Shingeki no Homo, una escritora de aqui con libros publicados -Ana Triveño- y algunas amigas fujoshis. ¿Te animas? Quería preguntarte si hay alguna forma de comunicarnos OoO

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    4. Te cuento que no puedo, el jueves me voy de viaje hasta el lunes. Por ahora sólo me encuentran en el facebook (https://www.facebook.com/Joe.Romsel), o mensajes al email (j.romsel@gmail.com) que son mis cuentas más activas (porque ahí me llega la información del mundo del slash y yaoi ^^).

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  3. Gran información, gracias por compartirla :D

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  4. Muchas gracias por aporte~ Hace tiempo quería resolver ese tipo de dudas. ^^

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  5. Hola! Alguien preguntó por este artículo y fué sencillo dar con él. Ya lo leí y me resultó interesante. habría que contar también con la posibilidad del hermafroditismo en el hombre capaz de concebir o incluso, ya que estamos fantaseando, de un imaginario órgano-receptáculo que funciona como útero masculino... una vez vi unas imágenes anatómicas adaptadas para explicar el mpreg, super interesantes también.
    Te envío un saludo, me gustaría conversar más contigo y comenzaré a leer tus historias, aunque no soy asidua al yaoi me gusta escribir Thorki en exclusiva y pues Loki lo explicaría todo sin traumas ya que es un ser divino y en la propia mitología nórdica ha quedado embarazado y dado a luz, claro... en formas femeninas.
    Ah! Y también soy médico en la vida real, escritora en la vida privada.

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